Porque solo somos la ocasión de un discurso que nos precede y nos desborda
«La avispa y la orquídea hacen rizoma, en tanto que heterogéneos. Diríase que la orquídea imita a la avispa cuya imagen reproduce de forma significante (mímesis, mimetismo, señuelo). Pero esto solo es válido al nivel de los estratos [...] Se trata de algo totalmente distinto: ya no de imitación, sino de apertura de código, plusvalía de código, aumento de valencia, verdadero devenir, devenir avispa de la orquídea, devenir orquídea de la avispa, asegurando cada uno de esos devenires la desterritorialización de uno de los términos y la reterritorialización del otro, encadenándose y alternándose ambos según una circulación de intensidades que impulsa la desterritorialización cada vez más lejos. No hay imitación ni semejanza, sino surgimiento, a partir de dos series heterogéneas, de una línea de fugacompuesta de un rizoma común que ya no puede ser atribuido ni sometido a significante alguno» t4t♡
Gilles Deleuze y Félix Guattari, Mil Mesetas
«El aceleracionismo es un amor loco, un pacto sostenido con una integridad temeraria: sométete al futuro lo suficientemente pronto como para contribuir a que sea demasiado tarde como para retroceder [...] La paradoja de la rendición voluntaria a lo inevitable no es una contradicción performativa ni un argumento demoledor contra el aceleracionismo, sino la topología misma de su pasión anastrófica. El reflujo de intensidad anticipativa te arrastra hacia la corriente de modo que lo que se forme río abajo siempre habrá sido inevitable. Por definición, la posesión demoníaca ocurre antes de que te des cuenta [...] "Hay movimientos de los que solo se puede ser paciente, pero el paciente, a su vez, no puede ser más que una larva." Cualquiera que se haya enamorado alguna vez lo pilla»
Amy Ireland y Maya B. Kronic, Aceleracionismo Cuqui
«Esa esperanza mesiánica absolutamente indeterminada en su corazón, esa relación escatológica con el por-venir de un acontecimiento y de una singularidad, de una alteridad inanticipable. Espera sin horizonte de espera, espera de lo que no se espera aún o de lo que no se espera ya, hospitalidad sin reserva, saludo de bienvenida concedido de antemano a la absoluta sorpresa del arribante, a quien no se pedirá ninguna contrapartida, ni comprometerse según los contratos domésticos de ninguna potencia de acogida (familia, Estado, nación, territorio, suelo o sangre, lengua, cultura en general, humanidad misma), justa apertura que renuncia a todo derecho de propiedad, a todo derecho en general, apertura mesiánica a lo que viene, es decir, al acontecimiento que no se podría esperar como tal ni, por tanto, reconocer por adelantado, al acontecimiento como lo extranjero mismo, a aquella o aquel para quien se debe dejar un lugar vacío, siempre, en memoria de la esperanza.»
Jacques Derrida, Espectros de Marx
«Con demasiada frecuencia, las feministas han imaginado la impotencia como la supresión del deseo por una fuerza externa, y han olvidado que, en la mayoría de los casos, el deseo es esa fuerza externa. La mayoría de los deseos no son consentidos; la mayoría de los deseos no son deseados. Querer ser mujer fue algo que descendió sobre mí como una lengua de fuego, o una infección, o una enfermedad mental [...] La implicación es obvia: nadie en su sano juicio querría ser fémina. Lo que, recuerden, somos todos.»
Andrea Long Chu, Féminas
«Afrontémoslo. Nos deshacemos unos a otros. Y si no, nos estamos perdiendo algo. […] No siempre nos quedamos intactos. Puede ser que lo queramos, o que lo estemos, pero también puede ser que, a pesar de nuestros mejores esfuerzos, seamos deshechs frente al otro, por el tacto, por el olor, por el sentir, por la esperanza del contacto, por el recuerdo del sentir [...] Ni mi sexualidad ni mi género son precisamente una posesión, sino que ambos deben ser entendidos como maneras de ser desposeído , maeras de ser para otro o, de hecho, en virtud del otro»
Judith Butler, Deshacer el género